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Suministro de Energía Durante la Actividad Física

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Imaginemos que dentro de las células de nuestros músculos hay unos pequeños tanques de combustible. Estos tanques de combustible durante la actividad física se llenan y vacían constantemente de energía (ATP). Esta energía es la que nos permite mover nuestros músculos y realizar de manera exitosa la actividad que más nos guste (correr, nadar, andar en bicicleta, etc.)

El problema de estos tanques de combustible, es que son pequeños, por lo que la cantidad de energía (ATP) que puede almacenar es limitada. El cuerpo debe de “rellenar” estos tanques constantemente para poder mantener el trabajo muscular. Las 2 formas que el cuerpo utiliza para “rellenar” estos tanques de combustible son:

  • Glucolisis [Ruptura de glucosa y glucógeno, sin utilizar oxigeno]
  • Fosforilación Oxidativa [“Quema” de carbohidratos, grasas y proteínas, utilizando oxigeno]

Glucolisis (Sin usar oxigeno, Sistema Anaeróbico)

La glucosa que hay en la sangre (azúcar en sangre) sobre todo después de comer, es transportada a la célula del musculo. La glucosa se transporta dentro de la célula gracias a la acción de de una proteína que actúa como transportador. Este transportador de glucosa tiene un número limitado de unidades, lo que puede saturar la capacidad de transportar glucosa.

Afortunadamente, hormonas como la insulina y la actividad muscular ayudan a estos transportadores de glucosa a hacer su trabajo. La insulina es clave para que después de comer carbohidratos se aumente el transporte de glucosa al musculo, esto logra dos objetivos:

  1. Sacar el exceso de glucosa de la sangre, lo que evita; una hiperglicemia, una intolerancia a los carbohidratos o una futura diabetes mellitus tipo 2.
  2. Llenar los depósitos de glucógeno (carbohidrato formado por cadenas de glucosa, se forma dentro del cuerpo) muscular, que serán necesarias para futura actividad muscular.
El entrenamiento ayuda a la insulina en la tarea de deshacerse del exceso de glucosa en la sangre, por esta razón es que realizar una sesión de entrenamiento al día contribuye a mantener a raya a la diabetes.

La glucolisis lo que hace es degradar la glucosa que se encuentra en la sangre y la que extrae del glucógeno muscular, para convertirla en energía (ATP) y así rellenar los tanques de combustible que antes mencionamos. La glucolisis genera energía (ATP) a una tasa moderada. Esta moderada capacidad está relacionada con la disponibilidad de glucógeno ya que las reservas son limitadas.

Cantidad de glucógeno muscular en una persona promedio es de 300 gramos.

La glucolisis se utiliza para generar energía principalmente durante actividad física intensa, ya que produce energía (ATP) de forma rápida. Sin embargo, el glucógeno (glucosa) a través de la glucolisis (sistema anaeróbico) genera poca energía (2 ATP) en comparación con el glucógeno a través de la fosforilación oxidativa (sistema aeróbico) el cual produce 36 ATP. La glucolisis comienza muy rápido nada más iniciarse el trabajo muscular, alcanza su tasa máxima transcurrido 5 segundos de trabajo intenso y puede mantenerse durante varios segundos.

Fosforilación Oxidativa (Usando oxigeno, Sistema Aeróbico)

Es el proceso más importante para aportar energía muscular durante la actividad física. Este sistema utiliza los nutrientes procedentes de la alimentación: grasas, carbohidratos y proteínas. A diferencia de la glucolisis que utiliza únicamente glucosa.

Este sistema se considera un sistema de alta y baja potencia por dos razones:

  1. Baja potencia porque depende del oxigeno, ya que este debe de recorrer un largo camino desde el exterior, lo que impide que alcance de forma inmediata su tasa máxima de producción de energía (ATP).
  2. Alta potencia por que las reservas de grasa son elevadas incluso en personas delgadas, lo que provee de combustible casi ilimitado.
Las grasas constituyen una de las principales fuentes de energía en este sistema.

Este sistema se utiliza principalmente en actividades de baja y moderada intensidad, ya que hay una gran disponibilidad de oxigeno.

En términos de bajar de peso, la fosforilación oxidativa (Sistema Aeróbico) es el que permite quemar la grasa corporal en exceso durante el entrenamiento de moderada intensidad. Si aumentamos la intensidad, se reduce la quema de grasa y se opta por otro sistema que genere energía de manera más rápida, como la glucolisis, esta al utilizar únicamente glucosa no nos conviene para perder peso.

Sin embargo, el entrenamiento sistematizado permite quemar grasa incluso a intensidades altas. Esto se debe a que el entrenamiento aumenta el número de mitocondrias (estructuras dentro de las células donde ocurre la fosforilación oxidativa) en los músculos, lo que contribuye a un mayor y mejor uso de grasa como fuente de energía, al permitir mayor captación de oxigeno incluso a altas intensidades de entrenamiento. Esto permite quemar más calorías por minuto provenientes de las grasas.

La actividad física intensa quema más calorías por minuto que la actividad física moderada.

 

  • […] La primera fase involucra a las grandes moléculas que se encuentran en los alimentos que consumimos (grasas, proteínas, carbohidratos). La segunda fase, convierte estas moléculas en productos más pequeños, y la tercera fase, es cuando se combinan con oxigeno para obtener CO2, agua y energía (ATP). […]

  • […] Son moléculas altamente reactivas que se forman durante la reacción del oxigeno para formar agua con el fin de obtener energía en forma de ATP. […]

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